El Pastel Cordobés es un postre tradicional y emblemático de la ciudad de Córdoba (España). Su origen se remonta a la época de la ocupación árabe en la península ibérica durante la Edad Media. El postre incorpora elementos de la cultura gastronómica árabe y española. Su relleno, conocido como «cabello de ángel«, está hecho de calabaza confitada y almendras, una combinación dulce y deliciosa. La calabaza confitada es una técnica de conservación que se utilizaba ampliamente en la cocina árabe.
Con el paso del tiempo, esta receta se ha transmitido de generación en generación, convirtiéndose en un símbolo culinario de la ciudad de Córdoba y una delicia apreciada en toda España. El Pastel Cordobés es muy popular durante las festividades locales y es una muestra de la rica herencia cultural y culinaria de la región.
Hoy en día, el Pastel Cordobés se disfruta tanto en ocasiones especiales como en la vida cotidiana, y sigue siendo una receta querida que representa la tradición y el sabor de la ciudad de Córdoba.
Ingredientes:
Para la masa:
- 500 gramos de harina
- 150 gramos de manteca de cerdo
- 100 ml de vino blanco dulce
- 100 ml de agua
- Una pizca de sal
Para el relleno:
- 400 gramos de cabello de ángel (calabaza confitada)
- 100 gramos de almendras molidas
- 100 gramos de azúcar
- La ralladura de un limón
- Canela al gusto
- Para la decoración:
- Azúcar glas (azúcar impalpable)
Instrucciones: preparación del relleno:
En un bol, mezcla el cabello de ángel con las almendras molidas, el azúcar, la ralladura de limón y la canela. Reserva esta mezcla para el relleno del pastel.
Preparación de la masa:
En otro bol grande, agrega la harina y la pizca de sal. Añade la manteca de cerdo y trabaja la masa con las manos hasta obtener una textura arenosa.
Agrega el vino blanco dulce y el agua poco a poco mientras amasas la masa. Debes obtener una masa suave y homogénea. Envuelve la masa en papel film y déjala reposar en el refrigerador durante al menos 30 minutos.
Montaje del pastel:
Precalienta el horno a 180°C (356°F).
Divide la masa en dos partes, una un poco más grande que la otra.
Extiende la masa más grande con un rodillo en una superficie enharinada hasta que tenga un grosor de unos 0,5 cm. Forra el fondo y las paredes de un molde redondo de pastel con esta masa.
Vierte el relleno sobre la masa en el molde, asegurándote de distribuirlo de manera uniforme.
Cierre del pastel:
Extiende la segunda parte de la masa con el rodillo hasta que tenga un tamaño suficiente para cubrir el pastel. Puedes hacerlo de forma circular o también cortar tiras para hacer una especie de enrejado.
Cubre el pastel con la masa y cierra los bordes presionando con un tenedor o haciendo pliegues.
Horneado:
Coloca el pastel en el horno precalentado y déjalo hornear durante aproximadamente 30-35 minutos, o hasta que esté dorado.
Presentación:
Una vez fuera del horno, deja que el pastel se enfríe un poco y espolvorea azúcar glas por encima para decorar