Montilla, conocida por su vino, es un pueblo situado en la campiña sur cordobesa y ha sido testigo del renombre de sus campos de huertas y la calidad excepcional de sus productos. Entre las delicias culinarias que han trascendido fronteras se encuentran las famosas «alcachofas a la montillana«. En esta ocasión, exploraremos la receta clásica de este manjar cordobés.
Origen y Leyendas de la Alcachofa
La alcachofa tiene sus raíces en los países occidentales del Mediterráneo y más tarde se introdujo y cultivó en numerosas regiones templadas alrededor del mundo. Esta peculiar flor verde es en realidad el corazón tierno de una variedad de cardo y ha sido inmortalizada en palabras por el poeta Pablo Neruda como «guerrero, vegetal armado, escama por escama desvestido para comer la pacífica pasta de su corazón verde».
La Receta Tradicional de Alcachofas a la Montillana
La receta clásica de «alcachofas a la montillana» es una referencia gastronómica en Montilla:
Ingredientes:
- 2 kg de alcachofas
- 1 limón
- 1/2 kg de cebollas tiernas (cebolletas)
- 1 vaso de vino Fino de Montilla
- 1 dl de aceite de oliva virgen extra
- 4 dientes de ajo
- 1 ramita de hierbabuena
- Unas 12 hebras de azafrán
- Sal al gusto
- Perejil para la presentación final
Instrucciones:
- Comenzamos limpiando las alcachofas, retirando las hojas duras y cortando las puntas, dejando únicamente el corazón. Frotaremos las alcachofas con limón para evitar que se oscurezcan y sumergiremos en agua hasta que estén listas para su uso.
- En una olla grande, calentamos un generoso chorreón de aceite de oliva virgen extra y doremos los ajos y las cebolletas frescas troceadas.
- Una vez que estén bien pochados, añadimos las alcachofas escurridas, una ramita de hierbabuena, las hebras de azafrán machacado y el vino de Montilla. Sazonaremos al gusto, cubriendo con agua y dejaremos hervir durante unos diez minutos si estás utilizando una olla a presión.
- Tras este tiempo, esperamos a que la olla pierda presión, destapamos y retiramos la ramita de hierbabuena. Si la salsa está muy líquida, se puede espesar disolviendo una cucharadita de harina de maíz en un poco de caldo de alcachofas en un recipiente aparte. Revolvemos bien para evitar grumos y añadimos la preparación. Cocinaremos durante otros 5 minutos a fuego lento.
- Una vez que la salsa tenga la consistencia deseada, se sirven las alcachofas adornadas con perejil picado. En algunos restaurantes de renombre, las sirven con tiritas de lomo asado o incluso con taquitos de jamón como toque final.
¡Ahora tienes la oportunidad de disfrutar de esta deliciosa receta de alcachofas a la Montillana, un verdadero tesoro gastronómico de Montilla, Córdoba!