En los días calurosos, qué mejor manera de refrescarse que con una receta sencilla y nutritiva: el Ajoblanco Cordobés. Esta delicia tradicional, originaria de la región de Córdoba, no solo deleita el paladar, sino que también aporta beneficios para la salud gracias a sus ingredientes estrella: las almendras y el aceite de oliva virgen extra.

El Ajoblanco es una sopa fría (al igual que el salmorejo) tradicional de la gastronomía andaluza, con raíces que se remontan a la época de Al-Ándalus. Este plato tiene sus orígenes en la cocina de los pueblos mediterráneos y se ha mantenido como una receta popular a lo largo de los siglos.
Beneficios para la Salud:
El Ajoblanco es más que una simple receta, es un tesoro de salud. Las almendras, ricas en grasas insaturadas, junto con el aceite de oliva virgen extra, son aliados poderosos para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Además, esta sopa fría es una excelente opción para mantenerse hidratado y fresco en los días de calor sofocante.
Ingredientes:
- 50g de almendras crudas
- ½ diente de ajo
- 2 vasos de agua
- 3 rebanadas de pan
- 3 cucharadas soperas de aceite de oliva
- 1 cucharada sopera de vinagre
- 1 cucharadita de sal
Elaboración:
- Pelar el ajo y retirar la miga de las rebanadas de pan.
- En un cazo, colocar el ajo, la miga de pan, las almendras, el agua, el vinagre, el aceite de oliva y la sal.
- Triturar todos los ingredientes con una batidora eléctrica hasta obtener una textura fina y homogénea.
¡A disfrutar! Sirve el Ajoblanco bien frío y acompáñalo si quieres con unas uvas frescas cortadas por la mitad y unas gotas de vinagre balsámico para realzar su sabor.
¡Una experiencia culinaria que refrescará tu paladar y cuidará tu salud al mismo tiempo!